
El caso de este fenómeno japonés e internacional es distinto y más amplio que el de las giras internacionales de otros hologramas, pues en este caso hablamos de un programa informático e de síntesis de voz, y de una librería de miles de canciones creada libremente por la comunidad internacional con este software, además de un holograma antropomorfo que no pretende ser indistinguible del ser humano, sino una creación similar a las del arte japonés del Manga.
Además en este caso el Arte es creado libremente por y entre la comunidad de cibernautas del mundo entero: se pueden crear vídeos y canciones de Hatsune sin miedo a infringir derechos de autor. Ha sido y sigue siendo una extraordinaria innovación e hito en el mundo de la creación artística online por distintos motivos y una referencia interesante e indiscutible para la conversación sobre Arte y Tecnología.